Donde vivían mulas, hoy una Escuela Internacional de forjadores de hierro

Una mañana cerrada de invierno, lluviosa, de esas que te invitan a quedarte en casa y en espera que pasen los coletazos del temporal de Filomena, voy viajando por la Nacional de TO-1262. Cruzo el rio Tajo con un caudal admirable, la recogida de los deshielos de las fuertes nevadas en Castilla- La Mancha, comiéndole terreno a sus orillas; a unos mil metros se encuentra la pedanía San Antonio, en Pueblanueva, Toledo.

Es una localidad con unas 20 viviendas protegida por fincas de olivares y toda clase de cultivos, las cuales transmiten una paz y silencio muy especiales.

En la Avenida Ronda del Parque, se encuentra la escuela presencial del Artesanos de forja. Ramón Recuero, nacido hace 58 años en Calzada de Calatrava, localidad del prestigioso director de cine Pedro Almodóvar, es un hombre de estatura media con barba, aspecto muy tranquilo, semejante a esa imagen de un profesor muy curtido, con manos fuertes de tantas décadas golpeando el acero en el yunque; no tengo la posibilidad de comprobar la dureza de sus manos, pues nuestro saludo se produce con el codo por encontrarnos en plena pandemia del COVID-19.

Hace 30 años decidió convertir unas cuadras de mulas en una escuela de taller presencial, idea que le ronda desde muy joven. Se interesa por el arte de la forja visitando múltiples talleres por todo el territorio nacional.

La nave increíble, con techos altos, un gran ventanal de cristal que ilumina el taller con mucha luz natural, con paredes repletas de recuerdos y de piezas de artesanía de muchos años. Te sientes como en un museo de la forja, con sus paredes de color oscuro del constante trabajo de calentar los metales y darles miles de formas con golpes continuos. Consta de 10 fraguas para 10 alumnos, en 10 yunques.

El mismo día de mi visita, celebraban el cumpleaños del maestro en un ambiente muy familiar. Los diez aprendices a herreros, comienzan un curso que durará más de un año y poder salir formados como profesionales y así montar su propio taller.

La formación del curso es un sistema con mucha lógica, pues la idea es que cada alumno se financie con sus propios trabajos a través de futuros clientes.

Este ideal bien podrían tomarlo como ejemplo las autoridades regionales y municipales y así buscar la fórmula de financiar proyectos como la formación profesional y no consentir que un oficio de tantos siglos que ha hecho posible que hoy podamos disfrutar y presumir de tanto prestigio, como son las barandillas de la Concha de Donostia-San Sebastián, o las del Hemiciclo del Congreso de los Diputados en Madrid.

De esta manera estaríamos recorriendo nuestro país de punta a punta, admirando las riquezas culturales que tenemos en forja medieval.

Son ya muchos los años que Ramón, en compañía de su hija de 27 años, trabajan duro con mucha ilusión formando a más de un millar de jóvenes, hombres y mujeres, que han pasado por sus cursos de meses y fines de semana y quienes han llegado a ser futuros artistas con muchas ideas y afán de desarrollar como profesión y poder demostrar que es posible recuperar y llenar de vida activa un pueblo de la España vaciada.

El taller es un sitio ideal para incluir en un Tour de Turismo, visitar y poder ver de manera presencial como se forja en hierro, esas ideas que muchas veces te has preguntado cómo es posible darle forma a un metal tan duro para conseguir una obra de arte y como visita para que esos estudiantes de los colegios de los pueblos de la comarca puedan enriquecer su formación en los estudios.

Aquí, los estudiantes cada uno en una fragua, activan el fuego con el carbón de coque y hulla, con un veterano y enorme fuelle que lleva siendo testigo de tantos trabajos y que seguirá soplando para que esos futuros herreros y herreras sean grandes artistas.

Hay que destacar el buen ejemplo de Juana de 29 años, Argentina, que sigue formándose como herrera profesional con una experiencia de tres años bajo la tutela de Ramón y que ya tiene su propio taller, con muchos proyectos de futuro.

La lista de estos estudiantes de forja, dan mucha vida y calor a la escuela del Maestro Recuero, unos haciendo copias de bisagras para puertas de grandes palacios, o figuras, herramientas, cerrojos, trancas y rejas, que tantos años han decorado los edificios de nuestro país y de esta manera, poder recordar aquellos grandes Artesanos que nos han hecho disfrutar tanto de nuestras ciudades.

Diego Silva Perez

Eduardo Martínez- Acacio (Albacete)

Juan Manuel Rivas  (Barcelona)

Manuel Rodríguez  (Lugo)

Mario Amor López  (Talavera de la Reina)

Ricardo Fronces  (Navarra)

Ricardo Muñoz Cruzado  (Puerto Rico)

Pablo Avellaneda Fernández  (Granada)

Sergio de Juan Sobrino  (Madrid)

Todos ellos hacen posible que los cursos de la escuela de forja del maestro Ramón Recuero sean los más internacionales y de mucho éxito. Fuera ya de nuestras fronteras, Ramón es un gran embajador de su profesión a escala mundial, recorriendo numerosos países donde asesora y dá conferencias sobre el arte de la forja y recientemente fue protagonista del programa de televisión de Jesús Calleja “Volando Voy”.

Mondelopress.com

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