Saltar al contenido

Monumento a los encierros de San Sebastián de los Reyes 1986.

Cuarenta años de historia de la escultura de los encierros de José Miguel Utande.

La obra, inaugurada en agosto de 1986, se ha convertido en uno de los símbolos urbanos de San Sebastián de los Reyes y en un homenaje permanente a la tradición de los encierros

Hace cuarenta años, en agosto de 1986, el escultor José Miguel Utande, vecino y artista de San Sebastián de los Reyes, veía cómo una de sus obras quedaba incorporada para siempre al paisaje y a la memoria de la ciudad. La escultura, concebida como un homenaje a los tradicionales encierros, representa la emoción, el riesgo y la fuerza de una de las tradiciones más arraigadas de la localidad.
La imagen del propio Utande junto a su creación durante los trabajos de instalación forma hoy parte de la historia de esta singular obra urbana. La escultura está formada por tres toros realizados en bronce y tres corredores de tamaño natural, una composición que busca transmitir al espectador la intensidad de la carrera y la estrecha relación entre el animal y el corredor.
La obra fue instalada y posteriormente inaugurada en agosto de 1986, coincidiendo con las fechas en las que San Sebastián de los Reyes se prepara para vivir uno de los momentos más importantes de su calendario festivo. Desde entonces, la escultura ha permanecido como testimonio de una tradición que, año tras año, reúne a miles de personas llegadas desde distintos puntos de España.
Los encierros se celebran durante las fiestas patronales en honor al Santísimo Cristo de los Remedios, entre el 24 y el 31 de agosto. Durante esos días, las calles de la localidad se convierten en el escenario de una de las carreras más reconocidas del panorama taurino, en la que participan corredores experimentados y aficionados que buscan sentir la emoción de correr delante de los toros.
El prestigio alcanzado por estos encierros ha hecho que San Sebastián de los Reyes sea conocida popularmente como «la Pamplona chica», una denominación que refleja la importancia que esta tradición tiene dentro y fuera de la localidad.
Cuatro décadas después de su instalación, la escultura de José Miguel Utande continúa siendo mucho más que una obra artística. Sus figuras de bronce representan una parte de la identidad colectiva de San Sebastián de los Reyes y mantienen viva la memoria de una tradición que forma parte inseparable de la historia de sus fiestas.
La obra permanece así como un homenaje a los encierros y a todos aquellos que, generación tras generación, han contribuido a mantener viva esta tradición. Una historia de cuarenta años en la que el arte y la cultura popular se encuentran en las calles de San Sebastián de los Reyes.
Mondelopress.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *