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El capón de Villalba, antigua moneda de curso legal para pagar los arrendadores

Mis recuerdos me remontan al año 1979, cuando en esa ocasión me desplacé desde Santiago de Compostela a la localidad de Villalba para realizar un reportaje sobre la feria del capón, un evento que me tenía muy intrigado por muchas razones. Su consumo es muy especial, porque es la comida de Navidad y era el plato para los más pudientes.

Después de cuarenta y dos años, el 21 de diciembre del 2021 en plena pandemia del COVID-19 y aún de madruga, entro en la provincia de Lugo donde el sol se resiste a salir porque la luna llena se niega a desaparecer; es una mañana fría pero que apunta a ser muy soleada.

Esa asignatura que tenía pendiente, por fin la cumplo hoy, en la Plaza de la Constitución de Villalba, localidad donde han nacido dos políticos famosos: Fernando Martínez González y Manuel Fraga Iribarne, el primero amigo mío y el segundo muy conocido.

Una carpa con varias puertas para que corra el aire y con agentes de la policía local y guardia civil, están presentes para que el desarrollo de la fiesta del capón transcurra con normalidad, por eso de la distancia de seguridad del Coronavirus.

Esta feria se mantiene desde el año 1521, aunque empieza a conocerse como feria el año 1839, para más tarde en 1965, cuando la participación de los criadores empezó a crecer y comenzó a hacerse más popular a nivel nacional e internacional.

La mañana se desarrolla con mucho éxito; la imagen lo dice todo porque el ambiente ya es Navideño. Las muchas ganas de los visitantes de consumir después de un año sin poder celebrar la feria, hace que cerca de treinta criadores expongan sus capones (extraordinarios  ejemplares), a la espera de un comprador.

La imagen se me repite después de cuarenta años, viendo a las mujeres y hombres salir cargados, con caras muy sonrientes, después de comprar al Rey de la Navidad, el manjar que yo siempre deseé poder algún día saborear. El famoso capón de Villalba disfruta del reconocimiento de un producto con IGP como singularidad de la Terra Chá “Tierra Llana”, en el norte de Lugo.

La Real Academia Española lo define como “pollo que se castra cuando es pequeño y se ceba para su consumo”.

Después de varios meses en libertad por los corrales y prados, será castrado y encerrado desde octubre a diciembre en jaulas, para alimentarle de manera diferente, para que pueda engordar lo suficiente para su consumo.

En otros tiempos fue moneda de curso legal y usado para realizar pagos a los arrendadores de fincas, viviendas y favores de todo tipo según las necesidades de aquellos momentos.

Me llama la atención que en estos tiempos tan agresivos, donde la economía ha transformado el dinero metálico en tarjetas de plástico, me agrada ver que en esta feria se sigan haciendo los pagos de los capones al contado y me trae muchos recuerdos de la forma en que se cerraban los acuerdos con un apretón de manos entre el comprador y el vendedor.

Los precios están entre 80€ y 125€

Decidí que tenía que completar el reportaje, así que hablé con Jesús Domínguez del Concello de Oleiros, que es uno de los criadores ya veteranos pues lleva 45 años viniendo con sus espectaculares capones. Este año han participado en la feria veinte de treinta y ocho criadores y unos ciento cincuenta ejemplares.

Esta Navidad, le quité un pellizco a mi pensión y puse un pollo de seis kilos en mi mesa, para de esta manera valorar el esfuerzo que hacen todos los criadores de seguir manteniendo esta feria viva, que es el inicio de las Fiestas Navideñas desde hace muchos años y para así darme la oportunidad de realizar mi sueño de cuarenta años y poder disfrutar de tan exquisito manjar y conocer más la historia de nuestro país. Por fin resuelvo todas las dudas del por qué el capón es tan especial y se convierte en el campeón de las mesas de Navidad con tanta tradición.

No me sorprende que ataño, estas aves tuviesen tanto valor y se llegaran a convertir en valiosas monedas de cambio.

Receta personal.

Capón de 6. Kgs

Relleno:

  • Carne picada.
  • Cebolla.
  • Patata.
  • Ajo.
  • Perejil.
  • Aceite de oliva virgen (cosecha propia de mis olivos de Cebolla, Toledo)
  • Higos de mi amigo Teodoro el “Mexicano” de Cebolla. Toledo.
  • Castañas del Valle de Laciana.
  • Sal y pimienta
  • Vino blanco o Coñac
  • 5 horas de horno a 170 grados.

Ganadores de la Feria 2021

  • Mejor. Criadora y mejor número de ejemplares traídos a la feria: Oliva Souto.
  • Mejor. Cesta: Francisca Castiñeiras.
  • Mejor. Par: Adrián Lozano.
  • Premio . Especial 2021: Milagros Lozano.

 

Mondelopress.com

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