La vendimia en los viñedos ecológicos en la Bodega Peñalba-Herráiz

  • por

Amanece en la Ribera del Duero y el sol se resiste a salir, sus tímidos brillos me molestan en los ojos para conducir, pero el movimiento de furgonetas con cuadrillas de trabajadores y tractores, me indican que estoy en la tierra de unos muy buenos vinos. La localidad de Aranda de Duero, rodeada de viñedos, con unos colores muy llamativos de amarillos, rojos, verdes y marrones, hacen resaltar unas viñas muy trabajadas que tienen un aspecto muy personal, donde se percibe la mano del hombre y los muchos cuidados del trabajo bien hecho.

Inicio la jornada con la compañía de Miguel Ángel Peñalba, enólogo y químico, responsable de todo el cuidado de la producción de principio a fin.

Es un privilegio disfrutar del amanecer y contemplar estos paisajes repletos de tanto colorido; cuando los trabajadores meten las uvas en cajas y las vuelcan en los tractores, estas desprenden un aroma único, dulce y afrutado. No se necesita ningún cartel que te indique en qué zona de nuestro país te encuentras, pues el color y el olor ya te dice dónde.  Estos viñedos tan especiales de uva tempranillo, crecen en 14 hectáreas, sobre un suelo de tierra roja mezclada con cantos rodados. Son las viñas de la bodega Peñalba – Herráiz S.L.  en el corazón de la Rivera del Duero.

En este día tan soleado de otoño que todo lo ilumina, los jornaleros cortan y recogen los racimos de uvas a mano y con mucho mimo, seleccionando solo los que están en un estado óptimo; será el resultado del buen trabajo realizado durante todo el año cuidando sus tierras con una agricultura bio-dinámica, basada en las teorías y métodos de Rudolf Steiner (1861-1925), fundador también de la antroposofía, que publicó en su libro “Curso sobre preparación del compost orgánico”.

Para la preparación del compost orgánico, se utilizan restos vegetales y estiércol a los que se añaden cantidades muy pequeñas de los preparados del compost. Preparados del 502 al 507.

Solo por esta razón y la constancia del trabajo bien hecho en la bodega Peñalba – Herráiz, es posible con mucha humildad, después de una vendimia muy seleccionada, conseguir una producción de 16.000 botellas. La elaboración en barricas de roble francés y americano, tan solo se resume en dos vinos:  CARRAVID 2015 (Medalla de plata Challenge Internacional vino Francés 2018) y APTUS 8 meses en barrica.

Son unos vinos muy elegantes y completos, fáciles de tomar; es aconsejable disfrutarlos principalmente en copa alta. Se adaptan para todo tipo de comidas, pero son muy aconsejables para platos más elaborados, pudiendo disfrutarlo las cuatro estaciones del año, pero más en otoño e invierno. Teniendo un buen sabor y olor, acompaña a los quesos, carnes rojas, lechales y todo tipo de comidas caseras y se recomienda tomarlo a una temperatura entre 15-16 grados.

Al mismo tiempo de editar este reportaje, la bodega Peñalba – Herráiz, se alza con una Medalla de Plata al tinto de añada 2016 en los premios de la edición “Zarcillo 2021 Concurso Nacional e Internacional”, organizado por la Junta de Castilla y León, al CARRAVID 2021.

Elaborado con la variedad tinta del país, con fermentación realizada durante 18 meses en barrica de roble francés, es un vino elaborado con la mayor parte de un viñedo de cinco décadas, buscando una madurez óptima de la uva con el fin de conseguir la mayor extracción de componentes, con una gama muy completa de aromas y sabores.

Tengo que reconocer que soy un afortunado por poder disfrutar tanto de un día de vendimia con la familia Elena Herráiz – Miguel Peñalba, responsables de estos vinos que prometen muchos éxitos en un futuro muy próximo.

Mondelopress.com

Compártelo en redes...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *